José Alventosa: “La endodoncia es la base de cualquier odontología de calidad”

En el Congreso Nacional de Barcelona, AEDE ha nombrado a José Alventosa nuevo Miembro de Honor de la Asociación. Alventosa es licenciado en Medicina y Cirugía y Estomatólogo y cuenta con 36 años de práctica de Endodoncia exclusiva en Santa Cruz de Tenerife. Es miembro, además de AEDE, de la European Society of Endodontology (ESE) y de la American Association of Endodontics (AAE). Fue presidente del 1º Congreso Nacional de la Asociación Española de Endodoncia en el año 1980 en El Puerto de la Cruz, en Tenerife, y presidió AEDE desde 1993 a 1995. Ha publicado capítulos en libros de texto y diversos artículos sobre Endodoncia y Traumatología Dental.

-¿Qué ha supuesto para Ud. su nombramiento como Miembro de Honor de AEDE?
Una enorme satisfacción, pues lo considero un premio a toda una labor desempeñada a lo largo de mi profesión en este campo que he tenido la excelencia de poder desarrollar y disfrutar.

-¿Le gustaría agradecer a alguien el nombramiento o su trayectoria?
A la Junta Directiva de AEDE por haberlo propuesto y a la Asamblea General por corroborarlo. Siento una enorme gratitud hacia todos ellos. Además no puedo evitar recordar con cariño a una serie de compañeros que fueron importantísimos en mi trayectoria, tanto profesional como humana a los que me parece de justicia citar: Fernando Blanco-Moreno, Pedro Ruiz de Temiño, Arturo Vicente, Juan José Ponce, Juan Oliveres, Borja Zabalegui, Paco Guerrero, Manuel Peix, Rosa Suárez, Fabiola Kessler, Concha Pacheco, Antonio Montero y tantos otros que harían esta lista interminable.

-¿Desde cuándo pertenece a AEDE y que le motivó a asociarse?
Desde sus comienzos. Recuerdo todas las conversaciones habidas hasta lograr la fundación de AEDE el 25 de noviembre de 1978. Imagine lo que siento al comprobar que nuestros esfuerzos no fueron baldíos en absoluto. Y comparto la motivación que marcan sus estatutos: aunar, estimular, favorecer y divulgar el conocimiento, investigación y beneficios de la endodoncia, no solo entre los profesionales de la odontología, sino entre el público en general.

-¿Destacaría alguna aportación personal al mundo de la Endodoncia? ¿Y en AEDE?
Participar en el desarrollo y posterior edición de dos libros de texto sobre dicha materia, en el que además tomaron parte excelentes amigos y compañeros. Haber llevado la Endodoncia mediante cursos y conferencias a diferentes lugares de España, así como colaborar como ponente en muchos de los simposios organizados para su difusión profesional. También recuerdo con agrado que uno de mis artículos de investigación publicado en la revista ‘Endodoncia’ de AEDE recibiera el premio ‘Ruiz de Temiño’ en 1999.

-Como Miembro de Honor, ¿le gustaría desempeñar algún papel en especial dentro de AEDE?
Siempre he estado y estaré al servicio de los fines de AEDE. Al fin y al cabo, aparte de haber sido presidente su Primer Congreso Nacional, celebrado en el Puerto de la Cruz en 1980, he pasado por todos sus cargos posibles. AEDE siempre ha contado conmigo y yo siempre estaré en deuda con AEDE para lo que puedan necesitar.

-¿Desde cuándo ejerce y por qué estudió Odontología?
Yo pertenezco a una generación en la que teníamos que ser médicos para poder optar a la especialidad en la Escuela de Estomatología; estudios que realicé en dicha Escuela en la Universidad Complutense de Madrid, después de haber obtenido mi licenciatura en Medicina por la Universidad de La Laguna. Retorné a Santa Cruz de Tenerife a finales de 1978, iniciando mi andadura como endodoncista exclusivo el 2 de noviembre de ese mismo año. Como anécdota le diré que fui el primer endodoncista exclusivo de Canarias.

El motivo de mi elección fue un proceso complejo, desde aceptar que no me atraía la medicina hospitalaria -después de haber pasado seis meses en el Servicio de Neurocirugía- pero asumiendo que el mundo que yo buscaba para realizarme profesionalmente tenía que pertenecer a la ciencia-arte del mundo sanitario, puesto que siempre me atrajo la habilidad quirúrgica y es aquí cuando intervienen dos personas que marcan mi destino: el Dr. Ruperto González Giralda -a la sazón presidente de la FDI- en primer lugar, que me abre los ojos hacia el mundo estomatológico; y en segundo y definitivo lugar, el Dr. Rafael Miñana Laliga -primer endodoncista exclusivo de Europa- con el que tuve la enorme suerte de haberme podido formar. A ambos les guardo reconocimiento y gratitud perpetuos.

-¿Qué destacaría de la evolución de la Endodoncia?
Las ciencias, independientemente de las que sean, avanzan de manera imparable. La Endodoncia no podía ser una excepción de ninguna manera. La radiografía periapical y el aislamiento del campo operatorio fundan las bases, posteriormente sus hitos están marcados por la estandarización de los instrumentos, el avance de las técnicas desde la condensación lateral, la vertical, la termoplasticidad de las obturaciones y la medición electrónica de los conductos. Sin nada de esto no estaríamos donde hemos llegado y, por supuesto, sin la invención de los rotatorios, la aplicación del CBCT y la inestimable ayuda de la óptica (desde las lupas al actual microscopio).

-¿Y cuál cree que es el futuro?
La desaparición del sempiterno tope de goma (risas). La endodoncia es la base de cualquier odontología de calidad que se precie, solo hay que dedicarle el interés y mimo profesional indispensable tanto al realizarla como en la fase de reconstrucción. Recuerde que una de las ciencias que nos obligan son las de la física. Y entendiendo que todas, absolutamente todas, las especialidades de la Odontología existen y conviven con un único fin, preservar y recuperar la salud bucodentaria y eso pasa por la ineludible conservación de los propios dientes. El mercantilismo no tiene cabida en el mundo de la sanidad.